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Consejo para los futuros padres

Los mandamientos bíblicos de amar a su cónyuge no cesaron cuando ocurrió la concepción.

Dec 10, 2020

Cuando mi esposa y yo nos enteramos de que estábamos esperando nuestro primer hijo, fue un momento lleno de alegría y ansiedad. Estábamos tan emocionados de saber que íbamos a ser padres, pero nuestras mentes se llenaron inmediatamente de todas las cosas que tendrían que cambiar en nuestras vidas. ¿Cómo vamos a mantener a un bebé? ¿Quién se quedará en casa con el bebé y quién trabajará? ¿Qué hay de la guardería? Y lo que es más importante, ¿cómo se supone que cuidemos a un bebé? ¿Necesita comida? ¿Cómo se cambia un pañal? ¿Y la disciplina? ¿Qué hay de los tomacorrientes? ¿Qué hay de la adoración familiar? ¿Qué hay de las regurgitaciones? Muchas preguntas surgen al darnos cuenta que vamos a ser padres, pero está bien respirar profundamente y confiar en el Señor para ayudarle a usted y a su cónyuge a prosperar como padres.

No puedo decir que el embarazo, el proceso de parto y el primer año con nuestro primogénito fueron fáciles. Tal vez las cosas van bien para muchos padres primerizos, pero ese no fue el caso para nosotros. Hubo muchos contratiempos en el camino. En cuanto a mí, sé que manejé esos dieciocho meses muy mal. Dios tuvo que hacer una obra en mi propio corazón que no me di cuenta de que era necesaria para mi santificación. Ahora puedo mirar hacia atrás en ese momento y ver cómo Dios me sostuvo y trabajó en mí. Tal vez sus circunstancias y situaciones son muy diferentes a las mías, pero hay una cosa que sé con certeza: van a necesitar la gracia de Dios a través de este proceso.

Mi esposa me informó recientemente que tenemos otro pequeño en camino. Tuve toda una gama de emociones una vez más. Esta vez estaba más lleno de emoción porque pensé que sabía cuál era mi papel. Unas semanas más tarde, una de sus amigas le preguntó qué consejo podría darle a su esposo ahora que también están esperando su primer hijo. El padre estaba experimentando ansiedad y no estaba seguro de cómo manejar todo el proceso. Fue esta pregunta específica la que llevó al consejo que quiero compartir con ustedes. Esto es lo que le diría a cualquier padre que espera, ya sea su primer hijo o no.

Abraza este tiempo como una oportunidad para confiar más en Dios

Lo primero que le diría a un padre que espera es que necesita abrazar este tiempo como una oportunidad para confiar más en Dios. Es claro en las Escrituras que Dios es quien abre y cierra el vientre (Génesis 30:22; 1 Samuel 1:5-6). Este bebé no fue un accidente. Este bebé puede no haber sido planeado por usted, pero este bebé no fue imprevisto por Dios.

Si hay incluso un solo momento durante este embarazo en el que la idea de abortar o la esperanza de un aborto espontáneo cruza su mente, debe arrepentirse y reconocer que este deseo es enteramente de su propio corazón pecaminoso, egoísta y carnal (Marcos 7:21-23). No debe permitir que su ansiedad y sus deseos egoístas de vida sigan siendo los mismos y lo gobiernen. En cambio, reconozca que estos pensamientos y deseos provienen de su propia incredulidad en la bondad soberana de Dios en el momento de este embarazo. La Biblia no solo nos dice que el Señor abre y cierra el vientre, sino también dice que los niños son un don y una bendición del Señor (Salmos 127:3-5; 128:3-4). ¿Realmente cree esto?

Cuando estoy tratando de llamar la atención de mi hijo porque necesito decirle algo directamente, me arrodillo, sostengo su cabeza y le pido que me mire a los ojos mientras le doy instrucciones. Futuro padre: Por favor, míreme a los ojos por un momento. ¿Realmente cree que este niño es una bendición del Señor? Tiene que decidir si va a responder esta pregunta basada en sus emociones o basada en la Palabra de Dios.

No permita que la ansiedad interfiera o corrompa su relación con su cónyuge

El segundo consejo que daría a los futuros padres es que no deben dejar que su ansiedad por el futuro interfiera o corrompa su relación con su cónyuge. La ansiedad, el descontento, el egoísmo y la posible ira pueden crear una división entre usted y su cónyuge. Los mandamientos bíblicos de amar a su cónyuge no cesaron cuando ocurrió la concepción. Este tiempo es un momento especial en el que Dios puede hacerle crecer personalmente. También es un momento especial en el que Dios puede hacer crecer a usted y su cónyuge relacionalmente.

Los esposos puede que tengan que empezar a ayudar con los platos. Lo siento. Las esposas tendrán que ser pacientes con sus maridos cuando se sientan terrible. Los esposos a menudo no tienen idea de lo que están pasando sus esposas embarazadas. Este es un momento para que los esposos y las esposas sean realmente pacientes unos con otros, se comuniquen unos con otros, se sirvan unos a otros y se amen unos a otros. Este tiempo ayudará a ambos cónyuges a crecer en su relación juntos y en la práctica de los unos-a-otros de la Escritura.

No espere que todo vaya de acuerdo con su propio plan

Tercero, no debe esperar que todo vaya de acuerdo con su propio plan. Este embarazo desafiará su propio control sobre su vida y le obligará a confiar en nuestro Dios soberano, que solo Él es en control. Cuando mi esposa entró en trabajo de parto, pensé que necesitaba meterla en el auto lo más rápido posible y conducir cien millas por hora al hospital para que yo mismo no tuviera que asistir el parto. Tal vez eso sucede para algunas personas, pero pasaron casi 24 horas antes de que mi esposa diera a luz a nuestro hijo. En lugar de correr, terminamos caminando por los pasillos del hospital hasta que ella comenzó a tener dolores de parto. No hace falta decir que no traje mis zapatos para caminar al hospital. Pensamos que teníamos todo planeado, pero incluso sucedieron cosas pequeñas e inesperadas que tiraron nuestro plan por la ventana. Mudarnos a un nuevo apartamento en el mismo fin de semana fue una de ellas. Al prepararse para que llegue este bebé, es importante que entreguen el control al Señor. Santiago 4:13-15 y Mateo 6:25-34 serían buenos versículos para memorizar y aplicar cuando sus planes no salgan como lo planea. Incluso después de que nazca el bebé, su plan y sus expectativas pueden necesitar cambiar.

Recuerde que la alegría supera el estrés

Por último, debe recordar que la alegría de un nuevo bebé supera el estrés que viene con un nuevo bebé. Después de que nazca el bebé, tendrá muchas noches de insomnio. No hay manera de prepararse para esto, pero va a suceder. Además, su hijo puede tener cólicos. Su hijo puede tener otros problemas de salud. Su hijo puede necesitar una cirugía. Es posible que su hijo no duerma como un ser humano normal hasta un año después. Pero su amor por su hijo crecerá cada vez más con el tiempo. Que su hijo es una bendición del Señor se hará evidente para usted. Recordar esto ahora le ayudará a soportar las dificultades del embarazo.