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Un conflicto de preferencias–parte 4

El conflicto en el matrimonio es inevitable, pero no tiene por qué ser devastador.

Ene 22, 2026

Hasta ahora en esta serie, hemos presentado un análisis moral basado en categorías bíblicas y considerado sus beneficios para dos parejas en conflicto. En cada situación, recurrimos a las Escrituras para comprender mejor  los asuntos en juego y desarrollamos un plan de acción bíblico para resolver primero un conflicto de sabiduría y luego un conflicto de conciencia. Pero, ¿qué deberían hacer las parejas cuando la Biblia parece guardar silencio sobre su situación específica? ¿Cómo pueden avanzar si están discutiendo sobre una simple preferencia? 

Kevin y Aileen están en ese tipo de situación. Kevin acaba de mencionar a su esposa un próximo viaje de golf, habiendo olvidado que ese mismo fin de semana es la fiesta de cumpleaños de la madre de Aileen. Aileen está horrorizada de que él siquiera lo haya sugerido. Ella le ha mencionado la fiesta varias veces y él sabe lo importantes que son los cumpleaños para su madre. Sin embargo, Kevin no está dispuesto a ceder. Va a la fiesta de cumpleaños de su suegra todos los años. ¿Importaría mucho si se pierde un cumpleaños? 

Aunque este conflicto pueda parecer insalvable, el análisis moral puede ser útil para buscar una resolución. Para ser breves, las preguntas clave de las publicaciones anteriores se resumirán. 

Más allá de los mandamientos generales sobre amar a la esposa con un amor sacrificial (Efesios 5:25, 28, 33), la Biblia no da instrucciones estrictas para los esposos respecto al cumpleaños de la suegra. Sería difícil argumentar que el viaje de golf de Kevin podría llevarlo a la tentación, así que tampoco puede clasificarse como imprudente. Finalmente, a menos que Aileen tenga una convicción personal particular respecto a las reuniones familiares, la ausencia de Kevin ese fin de semana no heriría realmente su conciencia. Habiendo descartado las otras categorías, esta pareja puede concluir que están discutiendo sobre una cuestión de preferencia. 

Al reconocer la categoría, ahora deben trabajar juntos para desarrollar un plan de acción bíblico. ¿Cómo instruyen las Escrituras a los creyentes a manejar diferencias de preferencia? El cristiano está llamado a «mirar no sólo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás» (Filipenses 2:4). Este mandamiento se basa en la persona de Cristo, que «no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres» (Filipenses 2:6-7). Tanto Kevin como Aileen deben dejar a un lado sus propios deseos y tratar de comprender los intereses de su pareja. 

Al etiquetar este asunto como una simple preferencia, la pareja protege la conversación de emociones dañinas y reacciones no bíblicas. Simplemente son dos personas que desean hacer cosas distintas. Sin embargo, si ambos abordan la situación con humildad cristiana, pueden avanzar hacia una solución. Tal vez Kevin podría asistir a parte de la fiesta de cumpleaños y luego reunirse con sus amigos para la última parte del juego de golf. O tal vez podría posponer el viaje y planear ir a jugar el fin de semana siguiente. Por otro lado, Aileen podría decidir que quiere honrar a su esposo dándole un fin de semana libre de culpa con sus amigos. En ese caso, podría organizar una visita con su madre antes o después del viaje para compensar la ausencia de Kevin en la fiesta. 

Muchas soluciones podrían resolver este dilema. En cierto sentido, ni siquiera importa cómo lo resuelvan Kevin y Aileen. Lo que importa más es la forma en que discuten las opciones. Un análisis moral les ayuda a reconocer que este problema es una preferencia, y por tanto, deben buscar servirse mutuamente, siguiendo el ejemplo de su Salvador (Mateo 20:28). 

Reflexiones finales 

Antes de concluir este estudio, es prudente señalar las limitaciones de un análisis moral. Clasificar correctamente un conflicto no traerá paz a una pareja por sí solo. Una vez determinada la categoría, la pareja debe comprometerse a actuar en el poder del Espíritu Santo para manejar el conflicto de manera apropiada. Además, no hay garantía de que ambas personas lleguen a la misma conclusión al intentar clasificar el problema. Analizar un conflicto no es un proceso objetivo; cada persona tiene intereses involucrados. Como nos recuerda Santiago 4:1-3, los deseos contrapuestos están en la raíz de los conflictos interpersonales. Hablar de una estructura moral no eliminará estos deseos. La estructura en sí no es más que una herramienta, y solo será útil en la medida que el Espíritu Santo la utilice. Clasificar correctamente las categorías morales requiere discernimiento espiritual. 

Finalmente, es importante señalar que, sin importar la categoría, el pecado acecha en medio de todo conflicto. Los pecados pueden ser más fáciles de identificar, pero ciertamente son más difíciles de evitar. Las parejas pueden estar en desacuerdo pecaminosamente, incluso cuando el asunto en cuestión es simplemente una preferencia. Una mejora en la terminología no eliminará el egoísmo oculto en el corazón humano. 

Aún así, un análisis moral puede ser de gran ayuda para guiar a las parejas a través del conflicto. Reconocer y aplicar los aspectos únicos de cada categoría moral protege a los cónyuges de reaccionar de forma inapropiada y los orienta a abordar los asuntos de manera bíblica. Aunque determinar la categoría adecuada no resolverá el problema por sí solo, este proceso es valioso porque dirige a la pareja a la Biblia y los acerca el uno al otro. 

El conflicto en el matrimonio es inevitable, pero no tiene por qué ser devastador. Al aplicar la sabiduría de un análisis similar al que se hace en una sala de emergencias, las parejas pueden aclarar sus diferencias y abordar los asuntos clave de la manera correcta. El resultado —una paz en el hogar que glorifica a Dios— ciertamente vale la pena. 


El articulo «Un conflicto de preferencias» (A Conflict of Preference) fue publicado originalmente en inglés.